miércoles, 14 de mayo de 2014

MARÍA, EJEMPLO DE HUMILDAD

La humildad es una actitud interior, es una virtud que nace de los corazones grandes y sencillos, de las personas que se saben en manos de Dios y que saben que Dios es su Creador. María es nuestro gran modelo de humildad, porque teniendo motivos para engreírse y sentirse superior a las demás mujeres, vivió siempre y en todo momento con una simplicidad que nos llenan de asombro. “Su humildad fue tan profunda que no tuvo en esta tierra otro deseo más fuerte y más continuo que el de esconderse a sí misma y a todos, para ser conocida únicamente por Dios”. María fue humilde en el momento de la Anunciación. El ángel la llama “Llena de gracia...” y Ella se turba, se sonroja. Él le asegura: “has hallado gracia delante de Dios”; es decir, le has encantado a Dios... Y Ella inclina su cabeza más ruborizada aún. Humilde en la visita a su prima Isabel María no viajó como una reina. No tenía carroza y ni estuvo rodeada de pajes que la atendieran. La mayor parte del camino lo hizo a pie. Además, iba con prisa. Prisa por servir
COLEGIO VICTORIA ANTEQUERA


Hoy le pedimos a Ella que nos enseñe qué es la humildad. Que nos ayude a reconocernos criaturas de un Creador y por eso, pobres y pequeños de corazón.

¡Madre, enséñanos a ser humildes como Tú! Dios te salve María …
(Repetimos esto tres veces)
Al terminar de rezar cada Ave María, repetimos estas palabras que les dijo la Virgen de Fátima a los tres pastorcitos:
“¡Oh Jesús mío! Perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva
al cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu misericordia”.

Rezamos juntos la oración: ORACIÓN DE SAN BERNARDO
Acuérdate, Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, pidiéndote ayuda, ha sido abandonado de tí . Animado con esta confianza, a tí también acudo, ¡oh , Virgen, Madre de las vírgenes! Y aunque con pena, porque tengo pecados, me atrevo a ponerme delante de ti para pedirte que me protejas y me enseñes a ser un buen hijo tuyo. ¡oh Madre de Dios y Madre nuestra !, concédenos esto que te pedimos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

--

 
Esta web utiliza cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Si continuas en ella, se entiende que aceptas el uso de las mismas. OK Más información