El pasado viernes, 27 de mayo, amaneció un nuevo día, pero lo hizo de una forma distinta. Nuestro corazón se sentía alegre y en fiesta: teníamos una cita muy especial con Nuestra Madre del Cielo y nos sentíamos especialmente contentos porque volvíamos a recorrer las calles de nuestra ciudad junto a la Virgen María, la Virgen de nuestro Colegio. Los alumnos de 4º, se consagraron a Ella, uniéndose con más corazón y poniendo a los pies de la Virgen todas las preocupaciones y necesidades de nuestro mundo, pidiendo también por la paz en Ucrania.

APRENDIENDO A VIVIR COMO HERMANOS
El comienzo de cada nuevo curso trae consigo muchas emociones diferentes: nervios, ilusión, alegría, miedo, pero sobre todo, en los colegios FSC, se palpa la






